Este tipo de hoteles ya los hemos comentado en otras ocasiones. El que nos ocupa hoy es un complejo turístico en el macizo del Montseny, en Gerona, en una comarca llamada La Selva.
Unos inmensos abetos son el lugar de estos alojamientos, con capacidad para cuatro personas. Se accede a ellos a lo largo de una pasarela sumamente angosta y empinada, que también hace a la aventura.
El proyecto lleva el nombre de Cabanes als arbres, es decir, Cabañas en los árboles, y es dirigida por una pareja: Manu Grymonpré, de Francia, y Karin Van Veen, de Holanda. Su visión de la propuesta es una vuelta a la infancia y al viejo sueño de vivir en una casita en el árbol.
Estas cabañas fueron construidas con madera y cuenta con una doble y otras camas adicionales en caso de que se hospede una familia. Además, tienen terraza y un retrete que consiste en un cubo con serrín.
Están sujetas a cuatro cables que se sujetan a su vez al árbol de tal modo que no lo dañan, porque no hay que olvidar también que la protección del medio es una importante faceta de este proyecto. Se trata, sin dudas, de una verdadera vuelta a la naturaleza.


La verdad que el punto de retrete que consiste en un cubo con serrín es el que menos me gusta, pero siempre he querido yo también tener una casa en un árbol.
Es algo poco higiénico sí..