¿Quién no ha querido tener de niño una cabaña en un árbol? Pues bien, en Suecia tenemos uno sobre un roble de 130 años de edad, en el parque central de Vasteras, una localidad cercana a Estocolmo. Una vez arriba se pueden observar unas impresionantes vistas de toda la ciudad.
A pesar de estar en una caseta, la habitación está perfectamente equipada, con una cama de IKEA (no podía ser de otra forma estando en Suecia), edredón de plumas, calefacción, cocina… y lo más importante: un baño, lo que resulta curioso si estamos hablando de una casa en un árbol a 13 metros de altura. Incluso dispone de una pequeña biblioteca con un gran número de ejemplares.
Un hotel especial donde se puede disfrutar por un tiempo de una paz y soledad diferentes dentro de una gran ciudad.

[...] una entrada anterior comentábamos lo fascinante que sería dormir en una casa ubicada en un árbol. Hoy nos trasladamos hasta Brasil, al corazón de la selva. El hotel se encuentra a 60 km. [...]